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miércoles, 2 de enero de 2019

SOBRE LO QUE FUE 2018 Y CÓMO EMPEZARÁ 2019

Reconozco que hacer esta entrada y, para qué negarlo, cualquier cosa, me produce una pereza enorme. La verdad es que soy una vaga, pero como lo hago cada año, no voy a empezar a faltar a las costumbres. Además, nunca está mal echar la vista atrás y ver lo que has hecho, porque muchas veces ni siquiera te acuerdas y siempre hay cosas importantes. El año pasado las hubo y creo que siempre soy la primera en quitarles el mérito que tienen, que no todo el mundo sale en una revista de tirada nacional, ¡coñe!
Para variar, como es costumbre, tengo que mirar en varios sitios porque ni yo misma recuerdo lo que publico y cuándo, ejem...
Sin duda, para mí este año pasado fue el año de Rultinia. Recuperé los derechos de Mi honorable caballero y la reedité con Harper Collins, y también salió en papel, algo que siempre había querido y en su momento no se me dio la oportunidad de ello. Además, también salió la segunda parte, Mi digno príncipe, tras años de parón mental. Durante este año 2019 me gustaría acabar la tercera parte, aunque para eso tendría que superar mi vagancia (que nadie se lo tome como una promesa). Además, en febrero sale Mi digno príncipe en papel. Así que, de algún modo, este también será un año rultiniano.
Por otro lado, volví a autopublicar en verano. Para mi sorpresa, Cada vez que me tocas vendió más que cualquiera de mis libros de editorial. En fin, misterios de la literatura.
Verano fue extraño, que al fin y al cabo no sale una todos los días en la revista Semana, codeándose con famosos y soltando frases grandilocuentes y posando como una diva. Fue una oportunidad de que mucha gente que nunca me había leído se hiciera con El amor llegó como un rayo, aunque no sé si esa "popularidad" momentánea se ha reflejado en las ventas de mis otras obras. Desde luego, comentarios han llegado pocos, pero reconozco que fue estupendo y debería repetirse más veces.
También en verano, a finales, llegó la inspiración para La nube azul, que sale en unas horitas. Hacía mucho mucho tiempo que no escribía una comedia, así que fue agradable que todo saliera tan rápido y fácil (y sin que la sangre salpicara). Otra historia de escritores, sí. Me gusta escribir sobre el mundillo. Es una fuente inagotable de inspiración, la verdad. Es que somos una mina, queridos. Lo peor de lo peor.
Como ya he empezado con lo que va a venir este año, además de repetir que La nube azul sale mañana, sí, 3 de enero, reitero que Mi digno príncipe estará en papel disponible el 1 de febrero.
Y en mayo...
Lo de mayo es muy distinto. Te lo daré todo, se llama. Nueva York, primera mitad del siglo XIX, la parte chunga de la ciudad, la muy chunga. Ya hablaremos de ello cuando llegue.
Y, por ahora, eso es todo.
Debo reconocer que es un poco raro que se agolpe todo al inicio del año y no tenga nada previsto en principio para la segunda mitad. Aunque nunca se sabe. Quizás las neuronas vuelvan a funcionar en algún momento.

martes, 3 de abril de 2018

SOBRE RULTINIA, PETER, BARBARA Y OTRA GENTE ENCANTADORA...

Queda poco menos de un mes para que Mi digno príncipe se publique y aquí estoy, pensando que debería hablar un poco de ella, a ver si vamos rompiendo un poco la maldición rultiniana.
Y diréis: ¡qué exagerada! Maldición, dice...
Sí, sí... exagerada...
Si yo os contara todo lo que rodea a esta historia, tanto la primera como esta segunda parte, podríais echaros a llorar, no sé si de pena o de risa, pero resumiré algunos de los acontecimientos: peleas editoriales, más peleas editoriales, más peleas, parones de años, amenazas, fenómenos extraños cada vez que empiezo a trabajar, corregir, o nombro Rultinia (caída de estanterías, chubascos en días lluviosos, tazas que se rompen, ordenadores que se estropean), etc, etc...

Pero vamos, que en este mes y pico que queda, espero que no pase nada más (no quiero pensar que quedan unos seis meses para la reedición de la primera parte y todo lo que puede suceder, y que la tercera parte está a la mitad).

Así que vamos a contar algo sobre la historia en sí, que es a lo que iba esta entrada, ejem, no iba sobre romper maldiciones rultinianas ni nada, ejem...

Empecemos, pues, hablando de Peter de Rultinia, ese dulce príncipe juerguista (algunos igual se acuerdan de él yendo de putas y tabernas en Mi honorable caballero). Bien, pues lamento decir que Peter ya no es el que era. Es más... ¿triste, serio, aburrido? No, cómo era... formal. Y es que ahora toca ser rey, aunque su pueblo no se lo pondrá nada difícil. Digamos que le quieren algo... muerto.

Barbara, por su parte, no ha tenido una vida nada fácil. Mientras Peter luchaba (y a ratos se divertía), ella ocultaba un secreto de unos cinco años, ojos azules, pelo rubio y sangre rultiniana llamado Nicholas. Su regreso al hogar no va a ser nada sencillo, tal y como están las cosas en Rultinia, a pocos meses de la coronación.

Aunque no es el protagonista, debo nombrar aquí a Hugh Delancey, alias el Cuervo, el jefe de espías de Peter. Si se hicieran porras de quién es el menos popular en Rultinia, él y el príncipe irían empatados... por el culo. Con una fama terrible, con un sentido del humor igual de negro que su ropa, Hugh será uno de los pocos apoyos de Peter en una época muy complicada. ¡Alerta de secundario que casi se come al protagonista! Ains, Hugh... (ojitos, ojitos)

Veremos por ahí a sir Benedikt y a Cassandra también, tan monos ellos.

Y a los malos...

Y pastelillos de limón...