lunes, 20 de octubre de 2014

SOBRE... ¡¡¡HÚSARES!!!



Los húsares, palabra que proviene del término húngaro Husz (veinte, ya que en sus inicios formaban en grupos de 20 jinetes), han formado desde hace siglos la caballería ligera de los ejércitos, incluso hoy en día, aunque ya no van a caballo, sino en tanque.
Se los reconoce por su equipamiento, que en sus inicios estaba formado por una lanza, un sable de caballería y una armadura ligera. Con el tiempo, tal vez por poco práctica, la lanza desapareció, permaneciendo el sable como símbolo del húsar, que es largo y queda por detrás de las piernas. Llevaron a partir del siglo XIX pistolas y armas de fuego, como es lógico.
También es conocido su vistoso uniforme, con chaquetas (llamadas dolmán) decoradas con trencillas (que delatan sus orígenes húngaros), sus pantalones de montar, sus botas altas, su portapliegos. La pelliza que suelen llevar sobre el hombro izquierdo fue añadida al uniforme por los franceses en las guerras napoleónicas y permanece hoy en día. En el zurrón y en el chacó o gorro suelen llevar una chapa con el emblema del regimiento, que suele ser del tipo “Vencer o morir”, “La libertad o la muerte” o “Vive libre o muere” (ya se ve que eran tipos de armas tomar).
Para completar el look (antes de que lo prohibieran), era usual que llevaran trenzas en el pelo y largos bigotes. Tenían tal fama de juerguistas y pendencieros que el general Lasalle (húsar él), dijo en una ocasión: “Cualquier húsar que no ha muerto a la edad de 30 años, es un canalla”. Él murió a los 34 en la batalla de Wagram, y no sabemos si era un canalla o no, pero queremos imaginar que sí, teniendo en cuenta las cosas que él mismo decía.
Entre los regimientos famosos por su look especial, nombraremos los Húsares Alados, por las alas que llevaban en la espalda o en las grupas de los caballos, o los Húsares de la Muerte, con sus uniformes negros con calaveras en el chacó (en una palabra: espectacular).

Para terminar esta pequeña lección, diremos, como hemos apuntado al principio, que en la actualidad hay varios países que mantienen regimientos de húsares en sus ejércitos. Entre ellos encontramos a Argentina, Canadá, Dinamarca, Chile, Francia, Países Bajos, Perú, España, Suecia, Reino Unido o Venezuela. Repito que la mayoría son unidades de artillería pesada (tanques) o caballería, o guardias de honor, pero en los desfiles llevan el uniforme tradicional o alguna versión actualizada, alegrando el ojo de esta friki de los húsares.

jueves, 9 de octubre de 2014

SOBRE PRESENTACIONES... "MI HONORABLE CABALLERO"


Como no falta mucho ya para que salga mi nueva historia, de la mano de Ediciones B y RNR, supongo que es hora de presentar la portada (esa de ahí arriba), y la sinopsis:


"Dorset, Inglaterra, 1815
Después de la batalla de Waterloo, la guerra contra Napoleón ha llegado a su fin.
Antes de regresar a su país, el príncipe Peter de Rultinia y todo su séquito son invitados por lord Leonard Ravenstook a pasar una temporada en su mansión de la campiña.
Su hija y su sobrina reciben la noticia con sentimientos encontrados. La joven Iris, hija de lord Leornard, cree que tendrá la oportunidad de reencontrarse con el conde Charles Aubrey, el hombre del que se enamoró en los inicios de la guerra. Mientras tanto, su prima Cassandra detesta la idea de reencontrarse con el capitán de la guardia del príncipe, sir Benedick McAllister, un burlón escocés que saca el demonio que lleva dentro.
Pero a veces el corazón es impredecible, sobre todo cuando unos terribles acontecimientos pongan a prueba lo que de verdad sienten por el otro.
Porque quizás el amor se encuentre entre los brazos de la persona más inesperada…"


Es una historia de época, sí. Hay algo de intriga, humor, acción, y unos protagonistas que no parecen tenerse mucha simpatía el uno al otro. ¿O sí? Ya sabemos lo que ocurre en estas cosas del amor, que la persona más inesperada es la perfecta. Yo de eso sé un poco...


sábado, 4 de octubre de 2014

SOBRE CUENTAS ATRÁS

Pues parece que está hecho, alea iacta est, hemos cruzado el Rubicón... y todas esas cosas que se dicen en estas ocasiones: galeradas entregadas, portada aprobada, HABEMUS NOVELA.

Os parecerá raro todo esto, pero es que es como si para mí hasta ahora no hubiera sido real, estuviera algo así como en el aire. 
Curiosamente, no es una cuestión de nervios, ni nada así, es más bien una sensación de extrañeza, de "veamos cómo sale este experimento". Igual ya sabéis que me encantan los experimentos jajaja.

Dice Alain que tengo que miles de cosas de promoción, pensar en publicidad, en peinarme para salir en las fotos... ¿peinarme? Creo que está él más nervioso que yo, que está planeando no sé qué agenda de eventos, como si fuera autora ganadora del Nobel o algo. 
Yo aprecio mucho a mi secretario (ejem), pero no se da cuenta de que todo sigue igual, trabajo igual, pienso igual y sigo igual de guapa y loca. Sobre todo guapa, por supuesto.
Aunque supongo que algo haremos, aunque solo sea para  hacerle feliz. ¡¡¡Aunque no te acostumbres, Alain Panphileeee!!!
¡¡YO NO SOY UNA AUTORA SERIA!!

Nota mental: Alain sonríe de un modo muy extraño ahora mismo. Igual debería preocuparme, pero su sonrisa me marea. Está taaaannnn mono. Ains.

domingo, 21 de septiembre de 2014

SOBRE... ¿CAMBIAR EL CHIP?

Lo pongo entre signos de interrogación porque es algo sobre lo que dudo. 
Yo tengo claro que para mí no cambia nada. Al fin y al cabo, no ha cambiado desde enero, que es desde que sé que iba a publicar con Ediciones B, o desde mayo, que fue cuando firmé el segundo contrato, esta vez con Harlequin. Escribo igual, trabajo igual, hablo igual, me muevo igual, Alain y yo seguimos pensando distinto sobre casi todo...
Sin embargo, tengo la sensación de que sí ha cambiado, o lo hará para algunos, una vez que sea "oficial".
Igual es una paranoia mía, o una sensación, y ojalá lo sea, porque me parece absurdo que la percepción hacia mis historias cambie solo por tener una editorial detrás, pero así es. 

Ni las historias son mejores, ni la autora es distinta. Cuando se escribieron se hizo como con todas las demás, como se han hecho las nuevas, sin pensar en su destino. A mí me da igual que sean de Amazon, como si las publica Rita la Cantaora. Todas se han hecho exactamente igual y con el mismo objetivo: que yo me lo pasara bomba haciendo sufrir a Alain.

Así que, si alguien cree que se me han subido los humos y me voy a convertir en una diva... ¡¡le tiro la grapadora!! Si no se me sube el pavo por ser tan guapa y tener este tipazo, no se me va a subir por eso, amos hombreeee...

Nota mental: Alain está convulsionando ahora mismo...

miércoles, 10 de septiembre de 2014

SOBRE ESCRIBIR, PUBLICAR, Y OTROS SUCESOS PARANORMALES

En estos últimos tiempos de crisis, no solo monetaria, sino editorial, Amazon fue la oportunidad para mucha gente que escribía en sus ratos libres y cuyo sueño era, cómo no, llegar a ver su libro publicado por una editorial "de las de verdad". Llegaron, cayeron en gracia, vendieron y, por lo que sea, tras varias negativas, de pronto... ¡sorpresa! fueron fichados, sus novelas compradas, y sus libros finalmente publicados. Aunque no era mi sueño a pesar de escribir desde hace muchos años, es lo que me ha ocurrido a mí, así que supongo que puedo considerarme parte de este asunto y hablar de ello con propiedad. 
Mientras tanto, había gente que lo conseguía a la manera tradicional, sin este paso previo. Supongo que agente por medio o no, mandaron sus manuscritos a editoriales, pasaron por el filtro adecuado y sus libros fueron publicados.

Aunque parezca absurdo, hay gente que considera a estos dos tipos de autores de forma distinta. Y no, no son los lectores, que muchas veces no saben ni cómo llega la historia a sus manos, sino que son los propios autores los que hacen la diferencia, como si el hecho de haber autopublicado y haber fichado "solo" por haber sido superventas antes fuera una especie de estigma. De hecho, ni siquiera se considera que su obra pueda tener calidad (quién sabe, igual la tiene. Digo yo que alguna medio decente habrá).

En todo caso, esta entrada no trata de medir la calidad de las novelas ni los autores autopublicados ni de editorial, sino de las diferencias entre ellos. 
Yo siempre he pensado que, en todo esto de la literatura, deberíamos ser más como los lectores: fijémonos en la historia, que es lo importante. A un lector le da igual cómo llega a sus manos, si es de la editorial A, B o C, si es de alguien que la sacó por su cuenta, o lo que sea. Él se fija en que le guste, le llegue, le haga sentir o reír. Y luego ya buscará más del autor, tal vez en las redes sociales, y quizás se entere de cómo llegó esa historia a sus manos. 
Pero lo demás, esas diferencias son algo propio de autores, no nos engañemos. Y es algo taaaaaan feo.
A mí, francamente, me hace sentir incómoda. Yo empecé en Amazon y voy a publicar dos historias con dos editoriales distintas. Para mí, aparte de preferencias personales que solo tienen que ver con lo que hay dentro, todas son iguales. En el futuro, a saber qué vendrá, nunca hago planes a largo plazo. Igual soy rara, pero sigo pensando, como he dicho arriba, que los autores somos lo menos importante aquí, igual que el hecho de cómo, dónde y por qué publicamos lo que nos sale de la cabeza.

Y diréis que, como parte del asunto, no puedo ser imparcial, pero da la casualidad de que aquí y en otros sitios he visto volar todo tipo de artillería a cuenta de que solo nos publican por vender, que no hay filtros, entre otras lindezas. Bien, hablando por mí, me gusta pensar que al menos soy correcta, sin ser Shakespeare. Me gustaría pensar también que las personas que decidieron que merecía la pena publicar algo mío creyeron que, aparte de ser guapa, tengo algo de talento. 
No nos engañemos, en cuanto a calidad, se ve de todo tanto entre autopublicados como entre editados por grandes editoriales. Pero no nos olvidemos de lo más importante de todo: esto, ante todo y sobre todo, es un negocio. Tal vez nosotros no lo veamos así, pero aquí nosotros somos los que menos pintamos.

En definitiva, seamos happy flower por una vez y olvidemos estas diferencias. Aquí lo importante son las historias, que son lo que el lector recordará, si acaso. Y así debe ser.

sábado, 23 de agosto de 2014

SOBRE ESCRITORES E IRONÍAS

Hace un tiempo (un tiempo largo), me di cuenta de que tengo el muro lleno de escritores, de gente perteneciente a grupos de literatura-libros-autores, pero nadie habla de ello, no realmente. Es decir, como mucho se habla de que se ha conseguido X puesto en X tienda, de lo mucho o poco que se vende, de la reseña que hizo fulanito, o algún lector se dirige a ti para decirte algo o hacerte alguna pregunta. Pero, pensadlo, ¿habla alguien de literatura?
Tuve el otro día un impulso ridículo de preguntar en mi muro si existía algún grupo donde se hablara de literatura, pero de verdad: de técnicas, esquemas o no, recursos, trucos, ese tipo de cosas.
Al final no lo hice porque pensé que nadie respondería, y por otra parte porque creo que no interesa. Las pocas veces que ha surgido el tema al final me he dado cuenta de que es así, triste pero cierto. La gente escribe lo que le sale de dentro y como le sale (al menos la mayoría). Y no digo que esté mal, pero si lo haces así, no necesitas ni técnicas ni leches.
De todas formas, me parece una pena que los grupos de autores y lectores se reduzcan a hablar de cuánto se vende y a hablar de reseñas. Para mí eso es la parte menos importante de la literatura. De hecho, una vez que he terminado el libro, casi me desentiendo de él (aunque esté mal decirlo). Tal vez porque soy incapaz de hacer publicidad y de pasarme la vida hablando de mis libros, no me gusta esa forma de funcionar y prefiero hablar del proceso de creación en sí. Igual es que soy una romántica (no en el sentido que ahora se le da a la palabra), pero creo que no valgo para esto.

lunes, 11 de agosto de 2014

SOBRE ESPERAR

A veces me sorprendo a mí misma pensando que tengo algo parecido a una paciencia sobrenatural.
Yo, que siempre había creído que era impaciente, impulsiva, alocada, puedo esperar casi eternamente a que las cosas lleguen. Qué remedio.

Por ahora espero a octubre, que es cuando saldrá mi primera novela "de editorial", "de verdad" o "en serio", que dirían algunos (sí, no eres un escritor de verdad hasta que te publica una editorial. O no, que si publicas solo en digital tampoco eres un escritor de verdad). 
Para mí es especial, pero no por eso, sino porque fue la novela en la que invertí más tiempo de mi vida en su momento, para la que creé un país, un reino lleno de gente poco recomendable y otra casi adorable (solo casi, nadie es perfecto, ni siquiera los rultinianos). Rultinia es ese sitio ideal de la muerte... sobre todo de la muerte. Es tan idílico que no puede ser tan bueno como parece. Y no lo es. Al menos sus caballeros merecen la pena. Como no existía, tenía que inventarlo.

También espero fecha para mi otra novela "de editorial", "de verdad" o "en serio", que dirían algunos.   Ni siquiera sé si será este año, pero no estaría mal saberlo, para poder hacer planes. No puedo evitarlo, me gusta ponerme fechas para las cosas literarias. Solo para eso. En el fondo, que Alain no se entere, soy un poco maniática del control...

Las dos novelas son muy distintas entre sí, y a la vez no podría negar que son mías jajaja. ¿En qué se parecen? Algo de humor, algo de locura. Vale, están fatal todos, para variar...

Mientras espero, escribo, lo cual no está mal y me entretiene una barbaridad. La nueva poco tiene que ver con las anteriores, pero tampoco podría negar que es mía, qué se le va a hacer. Espero acabarla para septiembre, y su futuro es incierto. A estas alturas solo sé que todo es impredecible. ¿Al fin y al cabo, quién iba a decirme a mí que iba a publicar dos novelas distintas este año con dos editoriales gordas de verdad como Ediciones B y Harlequín, habiendo salido de la nada y haciendo lo que me da la real gana?